¿Cuál es el origen de la Marea?

La marea es el resultado de las fuerzas gravitacionales e inerciales que actúan sobre cada porción del océano. Además del campo de fuerza gravitacional de la Tierra que lo mantiene adherido a ella, el océano siente el efecto gravitacional a distancia de los cuerpos celestes, particularmente de la Luna, por su cercanía, y del Sol, por su gran masa. Se suman a éstos las fuerzas inerciales debidas a los movimientos de rotación de los sistemas Tierra-Luna y Tierra-Sol, que giran, cada uno, en torno a un centro de masa común.

Así, cada porción de fluido del océano está sujeta a fuerzas que nunca están en equilibrio. La fuerza resultante, la suma vectorial de todas ellas, es la que genera la marea: la ‘fuerza generadora (o generatriz) de la marea’.

Técnicamente, la marea es, en cada localidad del litoral, el periódico sube-y-baja del nivel del mar que se registra cuando se filtra la rápida oscilación irregular del oleaje local, referido a un ‘banco de nivel’ establecido en tierra firme. En cada ciclo de marea la ‘pleamar’ ocurre cuando ésta alcanza su mayor altura, y la ‘bajamar’ cuando llega a su nivel mínimo. Se define a la ‘amplitud’ de la marea como la distancia vertical entre pleamar y bajamar consecutivas. Así, en cada localidad costera, la amplitud de la marea cambia en cada ciclo y consecuentemente se observan valores extremos locales en la amplitud de la marea. Existen costas en donde la amplitud máxima de la marea es de varios metros, como en San Felipe, B. C., y otras en donde la amplitud máxima se reduce a centímetros, como en Cozumel